Jesús vio su fe
Señor, Dios nuestro, nos reunimos en tu presencia, provenientes de este mundo tan lleno de sufrimiento, dolor y desgracia donde bien podríamos tener miedo. Sin embargo, nosotros no dependemos de este mundo. Nosotros dependemos de ti, Dios todopoderoso. Tú eres nuestro Padre, y no importa lo que pase, seguiremos siendo tus hijos y recibiendo tu bendición. Entonces protégenos en este tiempo presente. Incluso cuando una ola de maldad parece que cae sobre nosotros y nuestro corazón está como piedra, tú nos sostendrás. Tú nos fortalecerás para nosotros poder confrontar este tiempo con paciencia, esperanzados en ti y lo que tú haces a todas las personas, quienes son tu gente tal como somos. Que la alabanza de tu nombre esté en nuestros corazones siempre. Amén.




