Ustedes quién dicen que soy?
Gracias Señor, porque en tu gran amor, no sólo me pides que te busque y que te agrade sino que me dices cómo hacerlo. Así, Señor, enséñame a vivir en justicia, una justicia como la tuya llena de misericordia y equidad; a ser leal, es decir, permanecer en cada cosa que hago y crecer para dar testimonio de ti; y por último, enséñame a que mi vida siempre esté postrada ante ti en humildad y adoración.




