Pescar en red.
Señor, quiero ser como el barro en tus manos, maleable, moldeable, dócil; pues confío en tus manos para hacer la mejor vasija, la vasija perfecta. Cuando algo falle en mi vida, Señor, cuando esté tomando una forma que no es la que pensaste, deshazme y hazme de nuevo cada vez hasta ser, Dios mío, según el modelo de tu corazón.




