Ue. Madre Bernarda Bütler

Institución Educativa dedicada a formar personas con PAZ y BIEN

Dios es quien me salva; tengo confianza, no temo. El Señor es mi refugio y mi fuerza, él es mi salvador. Isaías 12:2

Querido Padre que estás en los cielos, gracias por estar tan cerca de nosotros y permitirnos estar tan cerca de ti. Te damos gracias que durante todos nuestros días, podemos ser gente que te escucha con todo el corazón y la mente, gente que escucha y que puede recibir lo que es bueno y verdadero para nuestras vidas, y que puede dar testimonio del poder que tú nos das por medio del Salvador. Protégenos en todas las cosas. Mira nuestro corazón y la situación de cada uno de nosotros, donde aún hay mucha imperfección y confusión. Líbranos del mal, porque tuyo será el reino y de ti vendrá el poder. Tu gloria radiará con nuestras vidas, y los hombres te darán alabanza y gracias para siempre. Amén.

Christoph Friedrich Blumhardt

El amor del Señor no tiene fin, ni se han agotado sus bondades. Cada mañana se renuevan; ¡qué grande es su fidelidad! Y me digo: ¡El Señor lo es todo para mí; por eso en él confío! Lamentaciones 3:22–24

Cristo vino a traer buenas noticias de paz a todos, tanto a ustedes que estaban lejos de Dios como a los que estaban cerca. Pues por medio de Cristo, los unos y los otros podemos acercarnos al Padre por un mismo Espíritu. Efesios 2:17–18

Sólo a través del Espíritu Santo podemos hacer los cambios que Dios quiere hacer en nuestras vidas. El Espíritu Santo, siempre presente, discretamente, de manera tranquila y sin pretensiones, pero sin embargo susurrándonos suavemente al oído...

Padre Celestial, dime, ̮¿estás ahí?
¿Y escuchas siempre cada oración?
Creo que ̮el cielo muy cerca ̮está,
pues lo siento cuando ̮empiezo a orar.
A los discípulos dijo el Señor:
“Dejad a los niños venir a mí”.
Padre, vengo ahora ̮a ti;
vengo a ti mediante la ̮oración.