Ue. Madre Bernarda Bütler

Institución Educativa dedicada a formar personas con PAZ y BIEN

Señor, quiero agradecer por la oportunidad que me has dado de conocerte, de pertenecerte y ser tu siervo; el poder de ser llamado hijo tuyo lo considero mi más grande tesoro en la vida.

Quiero pedirte perdón por las veces que no he sido luz en el mundo para que otros te conozcan, perdón por todas esas ocasiones en que mi testimonio de vida en vez de acercar gente a Ti, los desanima y aleja. 
Por eso Señor mío, te pido tu gracia para que, de ahora en adelante, mi vida sea un claro ejemplo de tu vida y amor entre nosotros; y más aún, que muchas personas puedan tomarse de mí y que pueda yo llevarlos hasta ti. 

Señor, qué hermoso es sabernos hijos tuyos, que una vez que nos has reconstruido el templo por medio de la reconciliación, en nuestra vida se empiezan a sentir y a notar los frutos de la vida de la gracia: este pueblo vuelve a ser habitado y nos haces tuyos. 

Señor, yo sé que tus pensamientos y deseos para mí son de bien y de bendición, y sé que tú tienes un plan perfecto para mi vida; reconozco que hay veces que quiero bajar las manos y darme por vencido, sin embargo, hoy puedo escuchar tu voz clara que me dice "Ánimo, yo estoy contigo", y te lo agradezco profundamente. 

Dios mío, te doy gracias por el regalo de habernos pedido un sitio que sólo sea para buscarte a ti, lugares específicos de este mundo en donde la única razón de su existencia es la de estar contigo y permitir que tu presencia se manifieste. Gracias por los templos en cada parte del mundo, pues eso nos recuerda lo importante que eres para nosotros. 

Dios mío, desde el tiempo de nuestros padres hasta el día de hoy, en mi familia hemos pecado gravemente y por nuestros pecados hemos estado privados de tu presencia. Pero ahora, Señor, te has compadecido de nosotros y nos has traído hasta ti, Dios nuestro, has iluminado nuestros ojos y nos has reanimado un poco en medio de nuestra esclavitud.