Pidan y se les dará...
Señor, cuando veo a una persona haciendo el mal, quiero que de inmediato sufra un castigo pero, cuando yo peco, no me atrevo ni siquiera a reconocerlo, ni a confesarlo, y mucho menos estoy dispuesto a hacer penitencia por mi falta. Por ello hoy te pido perdón; sólo tú, Señor Jesús, puedes cambiar mi vida.