Ue. Madre Bernarda Bütler

Institución Educativa dedicada a formar personas con PAZ y BIEN

Señor, cuando veo a una persona haciendo el mal, quiero que de inmediato sufra un castigo pero, cuando yo peco, no me atrevo ni siquiera a reconocerlo, ni a confesarlo, y mucho menos estoy dispuesto a hacer penitencia por mi falta. Por ello hoy te pido perdón; sólo tú, Señor Jesús, puedes cambiar mi vida. 

Señor Dios Padre, tú que haces llover sobre justos y pecadores, ayúdame a ser compasivo también con aquellas personas que cometen actos malos, y a entender que si tú no me juzgas por mis acciones, yo tampoco debo juzgar a nadie. 

Señor, concédeme tu luz para saber escucharte y para saber poner en práctica tu voluntad, anunciando, como Jonás, el arrepentimiento de nuestras faltas. Ayúdanos a saber responder a tu mandato con humildad, reconociéndonos pecadores y necesitados de tu misericordia, sabiendo que por tu amor siempre perdonas al que se arrepiente de corazón. 

Señor, ahora comprendo que no hacer tu voluntad es huir de ti, y que no sólo me afecta a mí, sino que repercute también en las personas que me rodean. Reconozco que muchos de mis problemas son resultado de mi desobediencia a tu Ley de amor. 

Señor, reconozco que, en muchas ocasiones, el único momento que dedico a la oración son estas líneas que leo y que, desafortunadamente también, no las leo todos los días. Si tú me das veinticuatro horas cada día, cómo no devolverte al menos una diaria