Velen y estén preparados.
Señor, te pido que me sigas formando como un instrumento para llevarte a más personas, enséñame a tener un amor tan profundo por los demás como el que tú nos tienes; sobre todo, un amor especial por aquellos que no te conocen. Te pido, Señor, por esa persona que me habló de ti por primera vez y que, gracias a ella pude conocerte, para que le des siempre tu bendición.