Un niño se te acercó...
Señor, te doy las gracias por esta comunidad que me has encomendado, confío en que, como a Moisés, tú me darás también todo lo necesario para conducirlos seguros por el camino de la santidad, pero sobre todo, que tú me darás consuelo y descanso en las horas pesadas, en los momentos de pasar por desiertos.