Se apareció Jesús.
Señor Jesús, que tu Santo Espíritu quite de mis ojos las escamas que me impiden ver tu acción en mi vida, y que me libere para que mis palabras y acciones testifiquen con poder que tú eres el Señor.
Señor Jesús, que tu Santo Espíritu quite de mis ojos las escamas que me impiden ver tu acción en mi vida, y que me libere para que mis palabras y acciones testifiquen con poder que tú eres el Señor.
Padre celestial, que nos has dado a tu único Hijo para demostrarnos que siempre estás con nosotros y que nunca nos dejas de tu mano, te pedimos que, con la ayuda del Espíritu Santo, crezca en nosotros la confianza en tu infinita bondad y misericordia y nuestra fe se vea siempre fortalecida por esa presencia tuya en medio de tus hijos. Por Jesucristo nuestro Señor. Amén.
Señor Dios, tú que instituyes hombres para que nos conduzcan por el camino de la verdad y la justicia, haz que guiados por nuestros jefes, a imitación de tu Hijo Jesucristo, el hombre fiel a tu palabra y dócil a tus designios, alcancemos la corona prometida a quienes cumplen tu voluntad. Amén
Padre Bueno, tú que siempre nos has bendecido con el don de tu amor y, a través de tu Hijo Jesús, nos enseñas a ser generosos de espíritu y a amar sin límites, ayúdanos a ser magnánimos de corazón, para que seamos capaces de dar la vida como auténticos amigos, sea a través de acciones concretas, de palabras de aliento o de una escucha silenciosa, y así todos descubran la grandeza de tu amor.
Señor Dios y Padre Nuestro, tú que llevas a buen término nuestras obras y nos ayudas a perseverar con la gracia de tu Espíritu, ayúdanos a ser dóciles a las mociones de dicho Espíritu para que siempre hagamos lo que te agrada y seamos fieles a tu palabra, cumpliendo siempre tu voluntad, así, conscientes de tu permanente ayuda, seamos humildes cuando logremos aquello que nos proponemos.