¿Por qué habla éste así?
Señor Dios Nuestro, tú que para manifestarnos la profunidad de tu amor nos enviaste como Salvador y Redentor a tu Hijo Jesucristo, el cual obediente a tu palabra asumió toda la condición humana, menos el pecado, para manifestarnos que, como en el Paraíso, Dios vive entre nosotros como un padre vive entre sus hijos amados, ayúdanos a abrir nuestros corazones a esa presencia tuya y que agradecidos por ello, cumplamos siempre tu voluntad. Amén.