Piedra de molino.
Padre lleno de bondad, que nos has dado a tu Hijo, fuente de Sabiduría y Palabra que da vida eterna, haz que le escuchemos atentamente de tal manera que, dóciles a su enseñanza y solícitos en su seguimiento, merezcamos habitar contigo en el cielo con todos los bienaventurados. Por Jesucristo nuestro Señor. Amén.