Señor, Dios nuestro, porque tú obras en nosotros y en nuestras vidas te damos gracias, tú nos muestras compasión, sin importar la cruz que debemos soportar. Deseamos regocijarnos en ti y esperar pacientes hasta que se haya cumplido tu propósito y tu reino se levante en la tierra. Protege a cada uno de nosotros. Que nuestros corazones obtengan fuerza y alegría inagotable en Cristo Jesús el Salvador, esperando y creyendo constantemente, siempre buscándote a ti. Porque tú eres el Dios todopoderoso, quien vendrá en Cristo Jesús para establecer su reino entre los pueblos y al final revelar su verdad y plenitud. Entonces el conocimiento de tu voluntad se extenderá a todas las naciones, el bien y el mal vendrán ante ti y serán juzgados según tu misericordia y amor incondicional. Amén.
En aquellos días, Jesús dijo a sus discípulos: “Lo que sucedió en el tiempo de Noé también sucederá en el tiempo del Hijo del hombre: comían y bebían, se casaban hombres y mujeres, hasta el día en que Noé entró en el arca; entonces vino el diluvio y los hizo perecer a todos. Lo mismo sucedió en el tiempo de Lot: comían y bebían, compraban y vendían, sembraban y construían, pero el día en que Lot salió de Sodoma, llovió fuego y azufre del cielo y los hizo perecer a todos. Pues lo mismo sucederá el día en que el Hijo del hombre se manifieste. Aquél día, el que esté en la azotea y tenga sus cosas en la casa, que no baje a recogerlas; y el que esté en el campo, que no mire hacia atrás. Acuérdense de la mujer de Lot. Quien intente conservar su vida, la perderá; y quien la pierda, la conservará. Yo les digo: aquella noche habrá dos en un mismo lecho: uno será tomado y el otro abandonado; habrá dos mujeres moliendo juntas: una será tomada y la otra abandonada’’. Entonces, los discípulos le dijeron: “¿Dónde sucederá eso, Señor?” Y él les respondió: “Donde hay un cadáver, se juntan los buitres”. Lucas 17, 26-37
Reflexión sobre la pintura
Pintada en 1570, es la única obra conocida de Simon de Myle, de quien no sabemos nada en realidad. La pintura es de una maravillosa calidad, habilidad e inventiva de composición. Vemos animales en parejas dejando el arca de Noé después del diluvio. Vemos pájaros que salen del arca y llenan los cielos. Incluso vemos dos dragones volando y un unicornio hacia la parte delantera de la nave, ya que la creencia popular entre algunas personas en el siglo XVI era que los dragones y los unicornios existían "en algún lugar". Pero tan pronto como vemos a los animales dejar el arca y volver a la tierra, los vemos retomando sus viejos hábitos, un león devorando un caballo y un árbol caído toman el primer plano.
Nuestra lectura del Evangelio de hoy comienza con las palabras " Lo que sucedió en el tiempo de Noé también sucederá...". La gente en los tiempos de Noé ignoró la advertencia del Señor sobre el juicio. Perdieron el barco, ¡literalmente! Y si me permiten usar la analogía del barco, Jesús nos dice en la lectura de hoy que tenemos que elegir en qué barco queremos embarcarnos... El barco del éxito mundial con todas sus alegrías temporales; o el barco dirigido por Cristo embarcando hacia los cielos...
By Patrick van der Vorst y Br Juan Carlos Arias Bonet, LC