Señor, Dios nuestro,Alfa y Omega, principio y fin, quien era, es y ha de venir, a ti Todopoderoso damos gracias por este maravilloso mensaje, que también tiene significado para nosotros, aunque nuestras vidas a menudo parezcan vacías y tristes. Sin embargo, he aquí que tú haces todo nuevo para cada uno de nosotros. Aun cuando mucho nos hemos atormentado a nosotros mismos, al final amanecerá luz de vida y podremos regocijarnos. Protégenos y protege a nuestra comunidad. Despierta nueva vida en nosotros, porque tú nos has llamado para creer y perseverar hasta el final. Cualquier dolor o penuria que venga, seremos fieles, oh Señor, Dios nuestro. Esta es nuestra promesa contigo. Perseveraremos para decir con alegría: "Cristo Jesús llegará para hacer nuevas todas las cosas". Amén.
En aquel tiempo, Jesús dijo a sus apóstoles: “¿Quién de ustedes, si tiene un siervo que labra la tierra o pastorea los rebaños, le dice cuando éste regresa del campo: ‘Entra enseguida y ponte a comer’? ¿No le dirá más bien: ‘Prepárame de comer y disponte a servirme, para que yo coma y beba; después comerás y beberás tú?’ ¿Tendrá acaso que mostrarse agradecido con el siervo, porque éste cumplió con su obligación? Así también ustedes, cuando hayan cumplido todo lo que se les mandó, digan: ‘No somos más que siervos; sólo hemos hecho lo que teníamos que hacer’”. Lucas 17, 7-10
La lectura de hoy nos pide que seamos siervos, pero eso no es para nada fácil. Pero cuándo las cosas se hacen por amor pierden un poco de su peso y se vuelven más fácil de cargar. Pienso en todos esos padres que trabajan en el día y al llegar a casa todavía tienen que encargarse de la limpieza, de la cena, de los hijos… Todo se vuelve más fácil si te das cuenta de que tu trabajo, tu fatiga hace feliz a alguien más, le hace el día al otro. El servicio es para los demás, en el momento de que ves el servicio no como una carga sino como una forma de entregarte a otra persona, todo empieza a tomar sentido. ¿eres útil para alguien? ¿alguien es feliz gracias a ti? El único sentido del trabajo es el servicio y del servicio el amor.
Hoy vemos un edificio, construido por ladrillos, que fueron puestos uno por uno, con fatiga, con trabajo, con perseverancia… así es un acto de servicio, un ladrillo que le construye la casa a alguien más, que da felicidad a alguien más. ¿Tú, qué casa estás construyendo con tus acciones? ¿una pequeña dónde solamente tienes espacio para ti mismo? O ¿una gigante donde todos puedan encontrar un lugar?
By Patrick van der Vorst y Br Juan Carlos Arias Bonet, LC