EL CANTO QUE AGRADA A DIOS: HACER EL BIEN Y PRACTICAR LA JUSTICIA

"Busquen el bien y no el mal, y vivirán" (Am.5)

Es la clave para caminar por la vida. Hacer lo que agrada a Dios; ser justos y actuar en consecuencia, es la mejor forma de alabar a Dios. En el Evangelio leemos:

28. Al llegar a la otra orilla, a la tierra de Gadara, dos endemoniados salieron de entre los sepulcros y vinieron a su encuentro. Eran hombres tan salvajes que nadie se atrevía a pasar por aquel camino.
29. Y se pusieron a gritar: '¡No te metas con nosotros, Hijo de Dios! ¿Has venido aquí para atormentarnos antes de tiempo?'
30. A cierta distancia de allí había una gran piara de cerdos comiendo.
31. Los demonios suplicaron a Jesús: 'Si nos expulsas, envíanos a esa piara de cerdos. Jesús les dijo: 'Vayan'.
32. Salieron y entraron en los cerdos. Al momento toda la piara se lanzó hacia el lago por la pendiente, y allí se ahogaron.
33. Los cuidadores huyeron, fueron a la ciudad y contaron todo lo sucedido, y lo que había pasado con los endemoniados.
34. Entonces todos los habitantes salieron al encuentro de Jesús y, no bien lo vieron, le rogaron que se alejase de sus tierras.

Mt.8, 28-34

Jesús cura a los endemoniados y va desterrando el poder demoníaco del entorno humano, empujándolo al reino de lo impuro (cerdos) o al abismo de la perdición (lago, mar). El poder de Dios se manifiesta liberando a la humanidad de todo tipo de posesión demoníaca, el reinado de Dios trae una liberación universal a la humanidad, es decir, que trasciende los límites del pueblo elegido. ¡Buenos días en el Señor!