Si ves la barba de tu vecino cortar...

“Señor, creo firmemente que estás presente en el santísimo sacramento del altar. Te adoro y te amo con todo mi corazón. Dame tu santa bendición. En el Nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.”

Instrucciones:

Se trata de que hagas oración cada día. Todos los días puedes empezar el rato de oración con la "oración inicial para cada día" que está al inicio de este artículo; después leyendo con atención el "texto de cada día", a continuación hablas con Dios y con María; por último, terminas rezando la "oración final".

  1. PROHIBIDO CORRER: Es corto; no tengas prisa en terminar de reflexionar. No es leer y ya está. Dale tiempo a que Ella te hable.
  2. LO QUE NO ESTÁ ESCRITO... ¿Sabes qué es lo mejor de este texto? Lo que no está escrito y tú le digas; la conversación que tú, personalmente, tengas con Dios.

TEXTO DE CADA DÍA.

El ratón y la ratonera. 

  • Un día, un ratón se encontraba mirando por un agujero de la pared. Por allí observó a un granjero y a su esposa abriendo un paquete. El ratón pensó en qué tipo de comida podría haber allí en ese paquete.

    Pero quedó aterrorizado cuando descubrió que era una trampa para atrapar ratones.

    Fue corriendo al patio de la granja a advertir a todos los animales: –¡Hay una ratonera en la casa, una ratonera en la casa!…

    La gallina, que estaba cacareando y escarbando, levantó la cabeza y dijo:

    –Discúlpeme señor ratón, yo entiendo que es un gran problema para usted, pero a mí no me perjudica en nada, no me incomoda.

    El ratón fue hasta donde se encontraba la oveja y le dijo:

    –Hay una ratonera en la casa, una ratonera.

    –Discúlpeme señor ratón, pero no hay nada que yo pueda hacer, solamente pedir por usted. Quédese tranquilo que será recordado en mis oraciones.

    El ratón se dirigió entonces a la vaca, y la vaca le dijo:

    –¿Pero acaso estoy yo en peligro?… Pienso que no.

    Entonces el ratón volvió a la casa. Estaba preocupado y abatido. Tenía que encarar solo a la ratonera del granjero.

    Aquella noche se oyó una gran bulla, como el de una ratonera cuando atrapa a su víctima. La mujer del granjero corrió para ver lo que había atrapado. En la oscuridad, ella no vio que lo que había en la ratonera era la cola de una serpiente venenosa. La serpiente furiosa picó a la mujer. El granjero corrió para llevar a su esposa inmediatamente al hospital.

    Cuando la mujer volvió a su casa tenía fiebre, y todo mundo sabe que para reanimar a alguien con fiebre, nada mejor que una buena sopa. El granjero fue al corral, agarró la gallina y la mató para hacer la sopa.

    Al otro día la mujer continuaba    muy    delicada. Los amigos y vecinos fueron a visitarla. Para hacerles una cena, el granjero mató a la oveja.

    Pasaron los días, la mujer no mejoró y acabó muriendo. El granjero entonces vendió la vaca al matadero para cubrir los gastos del funeral.

    Así sucede muchas veces. Por creer que algo no es nuestro problema, negar una ayuda a quien nos la pide honestamente, podría perjudicarnos a nosotros mismos.

 

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ORACIÓN FINAL

Dios mío voy a hacer todas mis acciones por vuestro santo y divino amor. En el Nombre del Padre, y Del Hijo y del Espíritu Santo Amén.

Señor, soy tu valiosa creación, pero en ocasiones no lo tengo muy claro. Quiero deshacerme de esa duda. Permite que la verdad de que soy tu asombrosa creación llene mi corazón.

UEMBB
REFLEXIÓN DEL DÍA UEMBB.

ORACIÓN:

¡Oh alto y glorioso Dios!
ilumina las tinieblas de mi corazón.
y dame fe recta,
esperanza cierta y caridad perfecta,
sentido y conocimiento, Señor,
para que cumpla tu santo y veraz mandamiento.

Nosotros