Invitaciones

A vivir las parábolas de Jesús...

“Padre mío, te pido por los jóvenes que son la esperanza del mundo entero, no te pido que alejes la corrupción, sino que los alejes a ellos de ella. Padre santo, no permitas que los jóvenes se dejen llevar las ideologías malignas y mezquinas, haz que descubran lo más importante que hay en la vida: no tener más o poder, sino servir más y amar más. Padre, enséñale a todos los jóvenes de mi juventud, en la que yo crezco, que la verdad es buena, libera, rompe cadenas, aleja la injusticia y hace a los hombres buenos. Padre, deseo que cada uno de los jóvenes tenga un corazón grande, lleno de amor, universal y que hable todos los idiomas, que no le importe el color de la piel sino el amor. Padre, enseña a todos los jóvenes de esta generación a ser buenos, bondadosos, y a que no conozcan las fronteras, que amen a sus hermanos tanto como nos amas tú,
Amén.”

Instrucciones:

Se trata de que hagas oración cada día. Todos los días puedes empezar el rato de oración con la "oración inicial para cada día" que está al inicio de este artículo; después leyendo con atención el "texto de cada día", a continuación hablas con Dios y con María; por último, terminas rezando la "oración final".

  1. PROHIBIDO CORRER: Es corto; no tengas prisa en terminar de reflexionar. No es leer y ya está. Dale tiempo a que Ella te hable.
  2. LO QUE NO ESTÁ ESCRITO... ¿Sabes qué es lo mejor de este texto? Lo que no está escrito y tú le digas; la conversación que tú, personalmente, tengas con Dios.

TEXTO DE CADA DÍA.

INVITACIONES. 

…uno se fue a sus tierras, otro a sus negocios...

Las parábolas de Jesús son de total actualidad. La invitación a la fiesta del amor y de la fraternidad sigue escuchándose en el corazón de todo hombre y de toda mujer; pero los convidados no hacen caso. Están ocupados en sus tierras, sus negocios

¿Dónde buscan los hombres de hoy la felicidad? ¿A qué puertas llaman buscando salvación?
Para la gran mayoría la felicidad está en tener más, comprar más, poseer más cosas y más seguridad. «Acumular, acumular: en esto consiste la ley y los profetas» Esto lo escribió K. Marx no ningún curita ni monjita
.
Otros buscan el goce inmediato e individualista: sexo, droga, diversión, discotecas, karaokes chupes de fin de semana.
Hay que huir de los problemas; refugiarse en el placer del presente.
Hay quienes se entregan al cuidado del cuerpo. Es importante mantenerse en forma; ser joven; no envejecer nunca.

Son muchas las ofertas de salvación en nuestra sociedad. El hombre y la mujer siguen insatisfechos. Y la invitación de Dios sigue resonando. Su invitación la hemos de percibir no al margen, sino en medio de las insatisfacciones, gozos, luchas e incertidumbres de nuestra vida. «Incluso allí donde se busca u ofrece algo parcial que tiene acogida entre los hombres, habrá que atisbar a Dios intentando llegar al hombre» (J.M. Mardones).

Es bueno que el hombre busque un bienestar mayor para todos, pero, ¿qué plenitud puede haber tras ese afán de poseer televisores cada vez más perfectos, autos más veloces, electrodomésticos más sofisticados?
¿No hay personas que poseen ya demasiadas cosas para ser felices? Porque, después de caminar a la búsqueda de tantas cosas, no son pocos los que pierden su libertad, su capacidad de amar, su ternura, el disfrute sencillo de la vida.

Es normal que las nuevas generaciones busquen con afán otro tipo de salvación. Pero, ¿qué plenitud se puede encontrar cuando se han estrujado todas las posibilidades del sexo, se ha vuelto del «viaje» de la droga o se ha hundido uno en el aislamiento de un pasarlo bien total?

El hombre y la mujer seguirán siendo unos eternos buscadores de orientación, felicidad, plenitud, verdad, amor. Los hombres seguirán buscando, de alguna manera, el Absoluto.
Por eso, en medio de nuestra vida, a veces tan alocada y superficial, en medio de nuestra búsqueda vana de felicidad total, estemos alertas y veamos si no estamos desoyendo una invitación que, quizás, otros hombres y mujeres sencillos y pobres están escuchando con gozo «en los cruces de los caminos» de este mundo nuestro tan paradójico.

”.

ORACIÓN FINAL

Dios mío voy a hacer todas mis acciones por vuestro santo y divino amor. En el Nombre del Padre, y Del Hijo y del Espíritu Santo Amén.

Señor, soy tu valiosa creación, pero en ocasiones no lo tengo muy claro. Quiero deshacerme de esa duda. Permite que la verdad de que soy tu asombrosa creación llene mi corazón.

UEMBB
REFLEXIÓN DEL DÍA UEMBB.

ORACIÓN:

¡Oh alto y glorioso Dios!
ilumina las tinieblas de mi corazón.
y dame fe recta,
esperanza cierta y caridad perfecta,
sentido y conocimiento, Señor,
para que cumpla tu santo y veraz mandamiento.

Nosotros