“Padre mío, te pido por los jóvenes que son la esperanza del mundo entero, no te pido que alejes la corrupción, sino que los alejes a ellos de ella. Padre santo, no permitas que los jóvenes se dejen llevar las ideologías malignas y mezquinas, haz que descubran lo más importante que hay en la vida: no tener más o poder, sino servir más y amar más. Padre, enséñale a todos los jóvenes de mi juventud, en la que yo crezco, que la verdad es buena, libera, rompe cadenas, aleja la injusticia y hace a los hombres buenos. Padre, deseo que cada uno de los jóvenes tenga un corazón grande, lleno de amor, universal y que hable todos los idiomas, que no le importe el color de la piel sino el amor. Padre, enseña a todos los jóvenes de esta generación a ser buenos, bondadosos, y a que no conozcan las fronteras, que amen a sus hermanos tanto como nos amas tú,
Amén.”

Instrucciones:

Se trata de que hagas oración cada día. Todos los días puedes empezar el rato de oración con la "oración inicial para cada día" que está al inicio de este artículo; después leyendo con atención el "texto de cada día", a continuación hablas con Dios y con María; por último, terminas rezando la "oración final".

  1. PROHIBIDO CORRER: Es corto; no tengas prisa en terminar de reflexionar. No es leer y ya está. Dale tiempo a que Ella te hable.
  2. LO QUE NO ESTÁ ESCRITO... ¿Sabes qué es lo mejor de este texto? Lo que no está escrito y tú le digas; la conversación que tú, personalmente, tengas con María.

TEXTO DE CADA DÍA.

Conserva tu tenedor 

Una  mujer,  a  quien  le  habían diagnosticado una enfermedad terminal y le habían dado tres  meses  de  vida  estaba  poniendo sus cosas "en orden". Le pidió al pastor  que  fuera  a  su  casa  para  discutir ciertos aspectos de sus deseos finales. Le dijo qué canciones quería que cantaran en el servicio,  qué  lecturas  le  gustaría  que leyeran y con qué ropas querría ser enterrada. También pidió que  la  enterraran  con  su  Biblia  favorita. Cuando el pastor estaba preparándose  para  irse,  de  pronto  la mujer recordó algo muy importante para ella y dijo: "hay una cosa más". "¿Qué es?", preguntó el pastor.  "Esto  es  muy  importante",  continuó la mujer, "quiero que me entierren  con  un  tenedor  en  la  mano derecha". El pastor se quedó parado mirando a  la  mujer  sin  saber  qué  decir.  "Esto lo sorprende, no?", dijo la mujer.  "Bueno,  para  ser  honesto,  estoy extrañado por su pedido", dijo  el  pastor.  La  mujer  explicó:  "recuerdo que en todos los años de concurrir  a  comidas  en  la  iglesia,  cuando se retiran las fuentes del plato principal, alguien inevitablemente dice ‘conserva tu tenedor’. Era  mi  momento  favorito  porque  sabía que algo mejor venía... como torta  de  chocolate  o  pastel  de  manzana, algo maravilloso y sustancial. De modo que quiero que la gente me  vea  en  mi  ataúd  con  un  tenedor en la mano y quiero que pregunten: ‘¿Para qué es el tenedor?’. Entonces  quiero  que  les  diga: ‘Conserva tu tenedor.... aún falta lo mejor.’"Los  ojos  del  pastor  se  llenaron de lágrimas de alegría cuando se despidió de ella. Sabía que era una de las últimas veces que la vería antes de morir. Pero también sabía que la mujer entendía mejor que  él  lo  que  era  la  Gloria.  Ella  sabía que algo mejor venía. En el funeral, la gente que se acercaba al ataúd veía el hermoso vestido que usaba, su Biblia favorita y el tenedor en la mano derecha. Una y otra vez el pastor escuchaba la pregunta "¿Para qué el tenedor?" y él sonreía. Durante su mensaje,  el  pastor  les  contó  la  conversación que había tenido con la  mujer  poco  tiempo  antes  de  morir. También les contó sobre el tenedor y lo que simbolizaba para ella;  les  contó  cómo  él  no  podría  dejar de pensar en el tenedor y quizás  ellos  tampoco  podrían  hacerlo. Tenía razón. De  modo  que  la  próxima  vez  que  tomes un tenedor deja que te recuerde muy suavemente que aún falta lo mejor. Texto  aportado  por  Maria  del  Carmen Anzulovich.

ORACIÓN FINAL

Dios mío voy a hacer todas mis acciones por vuestro santo y divino amor. En el Nombre del Padre, y Del Hijo y del Espíritu Santo Amén.

UEMBB
REFLEXIÓN DEL DÍA UEMBB.

ORACIÓN:

¡Oh alto y glorioso Dios!
ilumina las tinieblas de mi corazón.
y dame fe recta,
esperanza cierta y caridad perfecta,
sentido y conocimiento, Señor,
para que cumpla tu santo y veraz mandamiento.

Nosotros