Username
Password
Remember Me
Fields marked with an asterisk (*) are required.
Solo en contadísimas ocasiones encontramos a alguien a quien podamos transmitir nuestro estado de ánimo con
Señor, tú eres mi proveedor, tú eres quien nunca permite que algo me falte, gracias por tu cuidado tan cercano y perfecto. Yo me abandono a ti,
Señor, que tu luz me haga ver la miseria en la que me encuentro sumergido; que pueda yo levantarme, por tu gracia, y caminar hacia ti,
«Con el reino de Dios pasa algo parecido a lo que sucede con la semilla de mostaza. A pesar de ser muy pequeña, cuando un hombre la siembra en su
“Señor, creo firmemente que estás presente en el santísimo sacramento del altar. Te adoro y te amo con todo mi
Señor, dame tu capacidad de aceptar y amar a los que me rodean, por muy diferentes que sean de mí, enséñame de tu paciencia, cortesía
Gracias Señor, porque en tu gran amor, no sólo me pides que te busque y que te agrade sino que me dices cómo hacerlo. Así, Señor,
Padre lleno de misericordia, que por amor a nosotros, no sólo perdonas nuestras faltas, sino que has querido darnos a tu Hijo para que, por su
Santa María, ¡Madre de Dios y Madre mía! Eres más madre que todas las madres juntas: cuídame como Tú sabes. Grábame,
“Padre mío, te pido por los jóvenes que son la esperanza del mundo entero, no te pido que alejes la corrupción, sino
Señor, ayúdame a construir mi vida, a ser eficiente en mi entorno, a hacer lo mejor en cada cosa que intervengo, pero quiero que siempre quede
Querido Padre celestial, ¡cuán tiernamente tú has pensado en nosotros! ¡Cuánto bien tú nos permites experimentar una y otra
La celebración del Miércoles de Ceniza nos invita hoy a una profunda revisión de nuestra vida, de nuestras actitudes y criterios de
Señor, sabes bien que te quiero, pero, ¿por qué sigo atado a las cosas del mundo, a mi posición social, a mi puesto en el trabajo, a los bienes
Señor, gracias porque siempre estás buscando la manera de que yo me dé cuenta y sea consciente de que me amas profundamente. En este
Espíritu de Dios, llena mi vida de tus dones para construir el Reino de los Cielos en este mundo que muere sin tu presencia, tu fuerza y tu amor;
Revísteme, Señor, con el celo por propagar tu Evangelio, que mi corazón no me dé tregua y que sea mi deseo constante anunciar,
Señor, creo en tu resurrección, creo que moriste por amor a mí y que te levantaste de entre los muertos con poder y que ahora vives y reinas
Señor nuestro Dios, venimos ante ti como personas pobres, con grandes necesidades y cargas pesadas, que con frecuencia no
Página 4 de 24